A través de un informe, desde el macrismo analizaron el trabajo del Gobierno actual y lo acusaron de utilizar la política exterior como un instrumento para la “batalla cultural”.

La Fundación Pensar, el think tank del PRO liderado por la diputada María Eugenia Vidal, lanzó un nuevo informe llamado “Rebelde sin causa”, en el cual analiza las políticas internacionales de Javier Milei. Fue, en este contexto, que aseguró que el Gobierno decidió utilizar la política exterior «casi exclusivamente como un instrumento de su batalla cultural» y que, por el contrario, debería buscar las formas para cerrar la brecha ideológica.
Fulvio Pompeo, quien se desempeñó como titular de la Secretaría General y Relaciones Internacionales durante el gobierno de Mauricio Macri, analizó que en 2015 el entonces presidente recién electo heredó un país con una política exterior «basada en la confrontación, las grietas y la desconfianza. «Nos habíamos desintegrado del mundo. El Mercosur estaba estancado, sin progresos. Teníamos una de las economías más cerradas. Contábamos con pocos aliados, y por cierto, la mayoría de ellos eran pésimos socios», para lo cual ejemplificó con la Venezuela de Nicolás Maduro o el régimen de Irán, entre otros.
«Para nosotros, la inserción internacional inteligente, como llamábamos a la estrategia implementada entre 2015 y 2019, era un proceso de construcción de confianza para poner a la Argentina en un rumbo claro, que nos permitiera ampliar chances de crecimiento, buscando multiplicar nuestra participación en el comercio, el financiamiento y las inversiones globales», manifestó.
Explicó que los objetivos internacionales durante la gestión del entonces Juntos por el Cambio era aumentar la competitividad del sector productivo local y, a la vez, ampliar aún más los horizontes del ecosistema de innovación en que tanto se destacaba el país. Al mismo tiempo, se tomaron decisiones en materia internacional enfocadas en el interés de promover la libertad (especialmente la libertad de expresión), la democracia, la paz y la estabilidad tanto regional como global.
«Nuestro gobierno avanzó en aumentar las exportaciones. Les hicimos la vida más fácil a los exportadores, quitamos trabas de todo tipo, facilitamos y abrimos más de 200 mercados en todo el mundo», señaló. Luego, añadió: «Después de 4 años, dejamos una Argentina integrada en las conversaciones globales, protagonista y respetada, como vimos, por ejemplo, en la Cumbre del G-20 celebrada en 2018 en Buenos Aires».
