Nuevo Código Penal: penas más duras, fin de la prescripción en delitos graves y cambios en la ejecución de condenas

El proyecto de reforma del Código Penal que impulsa el Gobierno propone un endurecimiento generalizado de las penas, nuevas restricciones para acceder a beneficios de excarcelación y la imprescriptibilidad de los delitos considerados de máxima gravedad. La iniciativa representa uno de los cambios más amplios en materia penal de las últimas décadas.

Penas más altas para la mayoría de los delitos

La propuesta eleva los márgenes de castigo de casi todas las figuras penales. Entre los cambios más destacados aparece el aumento de la pena por homicidio simple, que pasaría de la escala actual de 8 a 25 años a un nuevo rango de 10 a 30 años de prisión.

También se prevén incrementos en:

  • Lesiones leves: de 1 mes–1 año a 1–3 años.
  • Lesiones por conducción imprudente: la figura simple pasa a 2–6 años y la agravada a 3–6 años.
  • Abuso de armas: el máximo se eleva a 6 años.
  • Pornografía infantil: de 3–6 años a 3–12 años; la posesión tendrá una escala de 4–12 años.
  • Privación ilegal de la libertad: de 6 meses–3 años a 1–4 años.
  • Trata de personas: el máximo pasa de 8 a 10 años, y la agravada será de 6 a 15 años.
  • Hurto: sube a 1–3 años.
  • Robo simple: se eleva a 3–8 años.
  • Estafa: tendrá penas de 1–8 años más multa.
  • Usurpación: aumenta a 3–10 años.
  • Agresiones en manifestaciones: se establece una pena de 2–5 años, y si la víctima es un funcionario público aumenta a 3–9 años.
  • Portación de armas: tendrá una escala de 3 años y 6 meses a 6 años y 6 meses.
  • Cohecho: sube a 3–10 años.

Imprescriptibilidad para delitos especialmente graves

El proyecto establece que los delitos de mayor gravedad no prescribirán, lo que significa que podrán investigarse y juzgarse en cualquier momento, sin límite temporal. Entre ellos se encuentran:

  • Homicidios agravados
  • Abuso sexual en todas sus modalidades
  • Grooming
  • Producción y distribución de material de abuso sexual infantil
  • Corrupción de menores y explotación sexual
  • Trata de personas
  • Secuestro extorsivo
  • Terrorismo y financiamiento del terrorismo
  • Atentados contra el orden constitucional
  • Tráfico y contrabando de estupefacientes
  • Robos especialmente agravados
  • Tenencia de armas de guerra sin autorización
  • Procesos vinculados a organizaciones criminales

Más prisión efectiva y cambios en los beneficios

El Gobierno plantea que, con la reforma, el 82% de los delitos tendrá cumplimiento con prisión efectiva, lo que reduce de manera significativa las posibilidades de obtener excarcelaciones o morigeraciones.

Además, delitos como:

  • homicidio,
  • robo con armas,
  • robo seguido de muerte,
  • reincidencia,

no podrán acceder a liberación anticipada.

Las condenas perpetuas tampoco tendrán límite temporal y se endurece el marco de la legítima defensa.

Impacto en funcionarios públicos

El texto también incorpora un punto polémico: los funcionarios públicos condenados perderán sus jubilaciones de privilegio.