La actividad empresarial continúa mostrando señales de retroceso en distintos sectores de la economía argentina. Un informe de Fundar, elaborado con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), registró una fuerte reducción en la cantidad de empresas desde noviembre de 2023, con impacto directo sobre el entramado productivo y el empleo formal.

Según el último relevamiento disponible, en mayo de 2026 había 481.724 empresas registradas, frente a las 512.357 que se contabilizaban en noviembre de 2023. Esto representa una pérdida de 30.633 empresas en dos años y medio, mientras que la tendencia negativa acumula 16 meses consecutivos.
Fundar considera como empresa a toda persona física o jurídica que cuenta con al menos un trabajador registrado en relación de dependencia, por lo que la evolución de este indicador también permite observar el deterioro del universo de empleadores formales.
La industria, entre los sectores más golpeados
El deterioro no se concentra en una sola actividad. El informe muestra retrocesos en buena parte de los sectores analizados y advierte que desde el inicio de la actual gestión 14 de los 18 sectores relevados registraron una caída en la cantidad de empresas.
Entre las actividades que acumularon las mayores pérdidas aparecen transporte y almacenamiento, inmobiliarias y construcción, mientras que también se registraron cierres y fuertes reducciones de personal en empresas vinculadas a la industria, alimentos, textiles y otros rubros manufactureros.
La situación de algunas compañías refleja el impacto sobre los trabajadores. Fundar mencionó, entre otros casos, a empresas que redujeron drásticamente sus planteles, cerraron plantas o entraron en concursos preventivos en un contexto marcado por la caída del consumo, los costos y las dificultades para acceder al crédito.
Un impacto que llega a las familias
El cierre de más de 30.000 empresas no representa solamente una estadística económica. Detrás de cada establecimiento que deja de funcionar existen trabajadores, proveedores y familias que dependen de esa actividad.
Aunque el indicador de Fundar contabiliza empresas y no puestos de trabajo perdidos, la desaparición de empleadores registrados supone una reducción del entramado productivo formal y pone en riesgo fuentes de ingresos para miles de hogares.
El panorama es especialmente preocupante para las pequeñas y medianas empresas, que cumplen un papel central en la generación de empleo y en las economías regionales.
La caída se extiende por casi todo el país
El retroceso también presenta una fuerte dimensión territorial. Según Fundar, 23 de las 24 jurisdicciones registraron menos empresas desde noviembre de 2023. La única excepción fue Neuquén, cuya evolución positiva está vinculada principalmente al desarrollo de Vaca Muerta y las actividades hidrocarburíferas.
Entre las provincias más afectadas aparecen La Rioja, Catamarca y Chaco, con descensos particularmente pronunciados en la cantidad de empresas desde el comienzo del período analizado.
El escenario plantea un desafío para la economía argentina: sostener la recuperación de algunos sectores sin profundizar la pérdida de empresas, actividad industrial y empleo formal.
Mientras el Gobierno nacional sostiene su estrategia de equilibrio fiscal y transformación económica, los datos relevados por Fundar reflejan una realidad que preocupa especialmente a trabajadores, empresarios y familias que dependen de la actividad productiva.
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