No es la primera vez pero los científicos valoran las imágenes logradas en el marco de la presencia cada vez más frecuente de la especie en la zona.
Investigadores especializados en mamíferos marinos destacaron registros fotográficos logrados este miércoles frente a las costas de Mar del Plata con cinco ballenas del tipo franca austral y una particular situación de cópula de una hembra adulta con cuatro machos.

“En ballena franca, las cópulas son promiscuas, lo que significa que una hembra puede aparearse con varios machos al mismo tiempo, y generalmente están precedidas por una intensa actividad de cortejo en la que suelen participar muchos ejemplares”, aseguró el investigador Diego Rodríguez, del Grupo de Investigación Biología, ecología y conservación de Mamíferos Marinos del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, CONICET – Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad Nacional de Mar del Plata).
Las fotografías y videos tomados por Fernando Macchi son la referencia que el científico utiliza para explicar que en esta especie la hembra suele evitar los asedios sexuales de los machos y suele ubicarse en superficie con el vientre hacia arriba.

“Ante esta actitud, dos o más machos suelen cooperar utilizando una táctica conjunta que obliga a la hembra a girar el cuerpo hasta quedar con el vientre hacia abajo, lo que permite que uno de ellos concrete la cópula”, detalló.
Explicó que la presencia de ballenas francas en las costas de Mar del Plata, constituyéndose en un atractivo turístico novedoso. “El sector costero de la Provincia de Buenos Aires juega un rol muy importante en el ciclo vital de esta especie migratoria”, dijo.
En el Atlántico Sur, las ballenas francas se concentran en las áreas reproductivas entre los meses de junio y diciembre, siendo Santa Catarina (Brasil) y Península Valdés (Argentina) las principales áreas de concentración reproductiva de la región para la especie. Al finalizar la temporada reproductiva, las ballenas se dirigen a las áreas típicas de alimentación, localizadas en latitudes medias y altas del Atlántico Sur y de la región Subantártica.

En los últimos años también se han identificado nuevas áreas de alimentación en sectores de la plataforma continental (frente al talud). La Provincia de Buenos Aires constituye un importante “corredor” para el desplazamiento de ejemplares entre y hacia las áreas reproductivas.
Los avistajes realizados hasta la fecha, corresponden a individuos que permanecen en la zona entre 2 y 5 días, y luego continúan sus viajes a las colonias reproductivas, según explica Rodríguez. El año pasado en la misma fecha, se realizó el primer registro de cópula de la especie en las costas de Mar del Plata, en donde se había observado la cópula de solo dos animales. La presencia de cópulas en nuestra zona constituye un importante registro para la especie, la cual presenta una población en franco aumento.
