La ciudad bonaerense desplegará un operativo de seguridad sin precedentes para la misa que el Papa celebrará el miércoles 11 de noviembre frente a la Basílica. Habrá cortes de tránsito desde los días previos, cambios en los accesos y miles de efectivos afectados al dispositivo.

Luján comenzó la cuenta regresiva para uno de los acontecimientos religiosos más importantes de su historia reciente. La llegada del papa León XIV, prevista para el miércoles 11 de noviembre, obligará a transformar por completo la organización de la ciudad, que espera recibir alrededor de 1.700.000 peregrinos para participar de la denominada Misa de la Caridad.
La convocatoria tendrá una dimensión extraordinaria: la población habitual de Luján ronda los 95.000 habitantes, por lo que la llegada de los fieles podría multiplicar varias veces la cantidad de personas que circulan por sus calles.
La celebración comenzará a las 10 frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, en la Plaza Belgrano. Será la última actividad del Pontífice durante su visita apostólica a la Argentina, que se desarrollará entre el 8 y el 11 de noviembre.
Un operativo de seguridad de gran magnitud
Las autoridades municipales, provinciales, nacionales y eclesiásticas trabajan en un dispositivo especial para ordenar el ingreso de los peregrinos y garantizar la seguridad durante la ceremonia.
Según informó el intendente Leonardo Boto, el esquema contempla distintos anillos de protección. La Gendarmería Vaticana estará a cargo de la custodia directa del Papa, mientras que las fuerzas federales argentinas tendrán bajo su responsabilidad la Plaza Belgrano. Por su parte, la Policía bonaerense cubrirá el resto del perímetro.
De acuerdo con las previsiones difundidas por medios nacionales, el despliegue podría superar los 11.000 efectivos policiales, además de personal sanitario, equipos de asistencia y voluntarios.
La plaza tendrá capacidad para aproximadamente 8.000 invitados, entre representantes de organizaciones religiosas, instituciones sociales, referentes políticos y entidades vinculadas con la asistencia a sectores vulnerables.
La Conferencia Episcopal Argentina estableció que tendrán prioridad organizaciones como Cáritas y Hogares de Cristo, en consonancia con el sentido solidario de la celebración.
Cuándo comienzan los cortes y qué pasará con los accesos
Uno de los principales desafíos será ordenar la circulación de vehículos y peatones. El Municipio difundió un cronograma de restricciones que comenzará a aplicarse durante los primeros días de noviembre.
Entre las principales medidas se encuentran:
- 4 de noviembre: la terminal de ómnibus y la parada de taxis serán trasladadas a la zona de Carlos Pellegrini y Humberto.
- 7 de noviembre: comenzarán nuevas restricciones en los accesos y sectores cercanos a la Basílica.
- 8 de noviembre, a las 22: se realizará el despeje vehicular de la denominada Zona Cero.
- 9 de noviembre, desde las 0: se establecerá el cierre total de esa área y habrá restricciones en distintos puentes de la ciudad.
- 10 de noviembre: se ampliarán los cortes y las limitaciones de circulación en los sectores de influencia del evento.
Además, las autoridades recomendaron evitar el uso de vehículos particulares y priorizar los desplazamientos a pie. Los servicios ferroviarios de las líneas Sarmiento y San Martín reforzarán sus frecuencias para facilitar la llegada de los peregrinos.
La imagen original de la Virgen tendrá un lugar central
Uno de los momentos más significativos de la celebración será la presencia de la imagen original de la Virgen de Luján, una pequeña figura de terracota de menos de 40 centímetros, cuya historia se remonta a 1630.
La Basílica permanecerá cerrada al público desde el domingo 8 por la noche y será acondicionada para funcionar como sacristía durante la ceremonia papal.
En tanto, la organización instalará pantallas gigantes y torres de sonido en distintos sectores para que los miles de asistentes que no puedan ubicarse cerca del altar sigan la celebración.
Una convocatoria histórica para la ciudad
La visita de León XIV también tendrá consecuencias en la actividad cotidiana de Luján. El movimiento de peregrinos, los cambios en el transporte, las restricciones vehiculares y la instalación de puestos sanitarios obligarán a modificar la dinámica habitual durante varias jornadas.
El gobierno municipal pidió a vecinos y visitantes mantenerse informados sobre las disposiciones oficiales y organizar los traslados con anticipación.
Con una convocatoria estimada en casi dos millones de personas, Luján se prepara para recibir al Pontífice en una jornada que combinará fe, organización y un enorme despliegue logístico, en lo que será el cierre de su paso por la Argentina.
