Los reclusos huyeron del edificio ubicado en Lavalle al 2600 durante la madrugada de este martes. En la víspera, otro detenido evadió las rejas tras saltar de una cornisa en una alcaidía en pleno centro de la Ciudad.

En una saga que parece no tener fin, este martes se produjo una nueva fuga de presos en la Ciudad de Buenos Aires. Durante la madrugada, seis detenidos se escaparon de la Comisaría Vecinal 3-A, en el barrio porteño de Balvanera.
El nuevo escape se concretó en las instalaciones de la Policía de la Ciudad que se encuentra ubicada en la calle Lavalle 2625.
Desde el Centro de Monitoreo, el área de Investigaciones y los efectivos del cuerpo de seguridad trabajan en el seguimiento de cámaras para dar con los evadidos.
El nuevo episodio pone de relieve la crisis que atraviesa el sistema de reclusión, y pone nuevamente en la mira la disputa entre la Ciudad, la Provincia y la Nación por la superpoblación en las alcaidías y cárceles.
En tanto, el último domingo, Wilson Marcelo Ramírez Ríos huyó de la comisaría 1-D -cita en Lavalle 451 de la Capital Federal, a una cuadra de avenida Corrientes y la peatonal Florida- mientras era visitado por su pareja alrededor de las 16, cuando saltó desde la cornisa de una ventana en pleno Centro porteño.
Estos nuevos casos -por los que hay vigentes operativos de búsqueda y recaptura- se dan apenas una semana después de que siete detenidos alojados en la Alcaidía 6 A -situada en la avenida Díaz Vélez 5152– del barrio porteño de Caballito huyeran caminando y en un taxi tras maniatar y sacarle el teléfono al jefe que estaba de servicio en ese momento.
La saga de fugas se acrecienta y se suma también al escape de 17 presos de una comisaría de Liniers a fines de diciembre último, lo que provocó entonces la destitución de las máximas autoridades de la fuerza de seguridad porteña.
Fuentes del Gobierno porteño recalcaron una vez más este domingo a la agencia NA que «más del 90 por ciento» de quienes se encuentran alojados en alcaidías dependientes de comisarías porteñas son personas apresadas por causas que tramitan en la Justicia nacional, por lo que deberían cumplir su detención en cárceles federales.
«Desde 2020 el Gobierno nacional dejo de cumplir el compromiso de ponerlos en cárceles federales«, dijeron las fuentes, en la misma línea con lo que vienen declarando oficialmente los integrantes de la gestión del PRO en la Ciudad.
