Legisladores provocaron un verdadero escándalo en el Congreso de la Nación cuando, en pleno desarrollo de la sesión, avanzaron con una discusión que pronto se encendió hasta los insultos y llegó, como nunca antes se había visto en ese recinto, a las trompadas.

Habían votado por unanimidad la declaración de emergencia para Bahía Blanca, que sufre los efectos de un temporal inédito, y luego llegó el caos con un enfrentamiento que derivó en un literal caos y la decisión del presidente del cuerpo, Martín Menem, de levantar el debate.
Las diferencias afloraron cuando la oposición intentó poner en marcha un proyecto que apunta a llevar a juicio político al presidente Javier Milei por su involucramiento en el escándalo de la criptomoneda Libra.
Hubo intentos de ratificar a Marcela Pagano, ex mileísta y en conflicto con el oficialismo, de la presidencia de la comisión de Juicio Político.
Entre diputadas comenzaron los cruces, muy subidos de tono. Y llegarían luego al extremo de los cruces físicos entre diputados, que en los pasillos avanzaron hacia los golpes. Lisandro Almirón y Oscar Zago fueron los que anduvieron a las trompadas limpias.
