La situación judicial de la ex presidenta Cristina Kirchner sigue como uno de los temas más candentes de la política argentina.

Los abogados de la titular del PJ nacional abrieron un expediente electrónico en la Corte Suprema para elevar su recurso de queja contra la condena por corrupción que ella recibió en la causa Vialidad. Tienen plazo hasta mañana a las 9.30 para completar el trámite.
Condenada a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en esta causa, la exmandataria enfrenta un escenario complejo en el que la Corte Suprema de Justicia podría tener la última palabra.
En su disputa con Cristina, la semana pasada el presidente Javier Milei lanzó: «Pasa que Cristina está nerviosa porque Casación le revocó el recurso y sabe que va a ir presa, y eso la tiene como loca. Está quemando las naves, ella y los delincuentes de sus socios».
Es que según fuentes judiciales, es «muy difícil» que el máximo tribunal anule su condena.
El caso Vialidad, que investiga presuntas irregularidades en la adjudicación de obras públicas durante su gestión, lleva nueve años en los tribunales. Durante este tiempo, 15 jueces de distintas instancias han confirmado la condena.
Además, la Corte Suprema ya ha rechazado siete recursos extraordinarios presentados por su defensa, lo que refuerza la idea de que es poco probable que la sentencia sea revocada.
Sus abogados van en queja a la Corte argumentando que no se respetaron garantías procesales durante el juicio.
Sin embargo, expertos jurídicos señalan que este recurso tiene pocas chances de prosperar, dado el historial del caso y la solidez de las pruebas presentadas.
Si la Corte Suprema rechaza el recurso de queja, la condena quedará firme y el Tribunal Oral Federal 2 deberá ejecutar la sentencia.
En este escenario, Cristina Kirchner podría enfrentar prisión domiciliaria debido a que supera los 70 años, como establece la ley.
No obstante, su defensa ya ha anunciado que recurrirá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) si es necesario.
De todos modos, este proceso no suspendería la ejecución de la pena, lo que significa que la expresidenta podría cumplir su condena mientras se resuelve el recurso internacional.
Desde el kirchnerismo, la condena es vista como un intento de persecución política. Dirigentes cercanos a Cristina han acusado al gobierno de Milei y a sectores de la Justicia de estar detrás de una «operación judicial» para debilitar políticamente a la exmandataria.
Ante este panorama, se especula con una posible estrategia para evitar la prisión: presentarse como candidata a diputada nacional en las elecciones de este año. Si resulta electa, Cristina obtendría fueros parlamentarios e inmunidad de arresto, lo que le permitiría evitar la ejecución de su condena.
