La Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) expresó su rechazo al cierre de la Dirección Nacional de Vialidad, medida impulsada por el Gobierno nacional como parte de su plan de reorganización del Estado.

📌 Preocupación por el empleo
Desde la seccional Neuquén, el secretario adjunto Juan Carlos Levi denunció que la medida “recorta fuentes de trabajo” y genera incertidumbre total sobre el futuro de los empleados del organismo. “Cerrar primero y ver después dónde se reubican es una estrategia que perjudica directamente a los trabajadores”, remarcó.
La UOCRA advirtió que podrían perderse miles de puestos laborales, tanto directos como indirectos, y señaló que la situación también impactará en sectores productivos como el petróleo, que dependen del mantenimiento de rutas.
🛣️ Golpe al interior del país
Levi subrayó que Vialidad Nacional cumplía un rol clave en provincias alejadas, donde el Estado garantiza el acceso y la conectividad. Según explicó, el organismo no solo se encargaba del mantenimiento vial, sino que también prestaba servicios esenciales en casos de emergencia.
El cierre, afirmó, deja un vacío especialmente grave en regiones donde no hay infraestructura alternativa ni capacidad operativa local.
🏗️ Contraste con la obra pública provincial
A pesar del contexto nacional, la UOCRA destacó que en la provincia de Neuquén algunas obras públicas continúan activas, como en las rutas 7 y 67. Sin embargo, marcaron una diferencia clara: “A nivel nacional, la obra pública prácticamente no existe”.
La falta de inversión y planificación, alertaron, puede paralizar sectores estratégicos para la economía y afectar la seguridad vial en todo el país.
⚠️ Un cierre sin planificación
La disolución de Vialidad Nacional fue formalizada mediante decreto y acompañada por una reestructuración que fusiona otras áreas como la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Comisión Nacional del Tránsito bajo la órbita del Ministerio de Economía.
Desde el gremio insisten en que la medida fue tomada sin diálogo ni previsión, y que pone en riesgo no solo empleos, sino también la infraestructura y la conectividad federal.
