La visita de Javier Milei a Moreno dejó más interrogantes que imágenes triunfales. Protestas vecinales, ausencia de militancia oficial, silencio digital y un presidente visiblemente
La visita de Javier Milei a Moreno dejó más interrogantes que imágenes triunfales. Protestas vecinales, ausencia de militancia oficial, silencio digital y un presidente visiblemente