Brutal crimen en Mar del Plata: mató a su vecino de 50 puñaladas para robarle una garrafa y un televisor

Un brutal asesinato ocurrió en el barrio Santa Rosa del Mar en Mar del Plata, cuando un joven de 23 años, identificado como Ezequiel Orbes, mató a su vecino Luis Aravena Ramos, de 45 años, con más de 50 puñaladas para robarle una garrafa y un televisor.

El hecho ocurrió la medianoche del miércoles en la vivienda ubicada en Avenida Centeno y calle 449, donde vivía la víctima.

Aravena Ramos fue hallado sin vida en el comedor de su casa por el dueño de la propiedad el jueves por la mañana. Estaba en medio de un charco de sangre, con múltiples heridas de arma blanca. Según los peritos forenses, la lesión que le causó la muerte fue una profunda puñalada en el cuello. 

En el mismo terreno donde ocurrió el crimen, viven la madre y el padrastro de Orbes, quien había pasado los últimos días en esa casa. Las autoridades creen que después de asesinar a Aravena Ramos, Orbes se fue a la vivienda de su madre para dormir. La policía secuestró una sábana y ropa manchadas de sangre, además del cuchillo con el que se habría cometido el homicidio.

De acuerdo con la reconstrucción del hecho, Orbes entró a la casa de su vecino para robarle cualquier objeto de valor. Algunos vecinos declararon que el joven solía cometer pequeños robos en la zona para revender lo que obtenía. Tras asesinar a su víctima, se dirigió al barrio San Jacinto, a unos 4 kilómetros del lugar del crimen, donde fue detenido por la policía horas después, frente a un comedor comunitario. 

“En la casa se secuestró la cuchilla con la que entendemos hizo las heridas mortales aunque no se descarta el empleo de otra arma blanca por el tipo de heridas más superficiales”, sostuvo la fiscal Florencia Salas. 

La fiscal María Florencia Salas, a cargo de la causa, afirmó que no hay dudas de que el joven mató a Aravena Ramos para consumar el robo. La causa fue caratulada como «homicidio criminis causa», lo que prevé una pena de prisión perpetua. Aunque el cuchillo encontrado en la casa fue señalado como el arma homicida, la fiscal no descarta que Orbes haya usado otra arma blanca, debido a las características de algunas de las heridas. 

Aravena Ramos era un ciudadano chileno que vivía de la venta de carne asada y choripanes. Según allegados, Aravena había invitado a Orbes a su casa un día antes del crimen. El joven se negó a declarar durante la audiencia, donde mostró señales de arrepentimiento, llorando casi toda la sesión. La Defensoría Oficial solicitó una evaluación psiquiátrica y psicológica urgente para el acusado.